Es viernes y Él ha estado a punto de invitarla a salir.
A la hora del café la charla dio paso a la confianza. Sonreían, bromeaban, diríase que causaban envidia a todo el personal. Sincronía y sincronicidad. En Spotify sonaba una y otra vez Tal para cual de Amaury Pérez.
De pronto ella comenzó a hablarle de sus "ex", o más bien de sus sentimientos hacia ellos.
Pensó que Ella necesitaba tiempo para trabajar con sus emociones. Tragó saliva y alcanzó a decir:
-Las mujeres bellas no deberían sufrir por amor.
Se equivocó: ese era el momento, debió insistir.
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